sábado, 17 de noviembre de 2012

Corazón más grande que el cielo

Hoy, una vez más me diste una lección de vida, al ir donde tu abuela, viste a un niño vendiendo caramelos en la calle, al cual le dijimos que no y no le compramos nada.

Sin embargo al ratito te escuche renegar, no entendía que me decías hasta que al fin, y con ojos y carita triste, me dijiste que estabas así porque no le habíamos comprado nada al niño, te escuche sollozar y con tu puchero, te pregunte si te daba penita, me contestaste que si, y que querías que le compren sus cosas al niño, tuvimos que explicarte que nosotros esta vez no le compramos, pero seguro otro carro si lo hizo y que la próxima vez que veamos otro niño trataremos de comprarle sus cositas.

Mi amor, aún eres muy chiquito y me sorprendió tu sensibilidad frente a este tipo de injusticias, ojalá y yo tuviera una poco de esa sensibilidad tan pura, y que uno con los años pierde, tienes un gran corazón y eres muy inteligente y sensitivo frente a las cosas que ocurren y que no son correctas, nunca pierdas eso tan lindo, porque si todos tuviéramos eso que tu tienes, seguro seríamos menos egoístas y más preocupados por el dolor ajeno, orgullosa estoy de saber que serás mejor persona que yo.

Te amo

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